Entrevista a Tània Balló Colell

-Desde los márgenes: ¿Cuáles son las razones por las que crees necesario celebrar ese Centenario?

La verdad es que fue una alegría que el Ministerio de Cultura decidiera poner en marcha la conmemoración del centenario. Es una oportunidad para reivindicar la importancia que tuvo esta institución en la historia contemporánea de España y, especialmente, en la historia de las mujeres. El Lyceum Club Femenino representa un capítulo fundamental de nuestra historia cultural, intelectual y feminista que merece ser conocido y reconocido. Además, conmemorar este centenario nos permite recuperar las biografías de sus socias y con ello sumar más referentes femeninos a nuestra memoria colectiva. En términos contemporáneos creo que este tipo de conmemoraciones nos permiten reflexionar sobre la importancia de las genealogías feministas y comprender que muchos de los derechos y espacios de participación de los que disfrutamos hoy son fruto de esfuerzos colectivos anteriores.

-Desde los márgenes: ¿Qué objetivos te has planteado con esta celebración?

El programa del Centenario del Lyceum Club Femenino se ha articulado en torno a tres grandes objetivos: recuperar y difundir la historia de esta importante institución, destacando su relevancia como espacio de encuentro, creación, formación y participación social, cultural y política de las mujeres; reivindicar a sus socias, recogiendo su labor colectiva, pero también recuperando sus biografías; y finalmente localizar, identificar y documentar las fuentes históricas relacionadas con el Lyceum Club, a través de una investigación en archivos y fondos documentales, tanto públicos como privados.

-Desde los márgenes: ¿Qué actos destacarías de la programación que habéis preparado?

El programa público del Centenario incluye diversas actividades y contenidos. Actualmente, y hasta el 22 de enero de 2027, se puede visitar la exposición “Lyceum Club Femenino” en la Fundación Ortega-Marañón, en Madrid, que cuya versión adaptada está prevista que se presente también en otras ciudades del territorio, en espacios como archivos provinciales y bibliotecas públicas. 

El programa también incluye; charlas, conferencias, presentaciones de libros, conciertos y un ciclo de cine en Filmoteca Española. Asimismo, se ha trabajado en la elaboración de materiales didácticos, entre los que destacan una guía de lectura y un proyecto educativo desarrollado en colaboración con el Ministerio de Educación. A todo ello se suma la web del centenario, www.lyceumclub.es, que permite consultar no solo las actividades programadas, sino también el censo de socias del Lyceum Club, con información biográfica y fotografías, así como otros recursos relacionados con la historia de la institución.

-Desde los márgenes: ¿Qué dificultades habéis tenido para encontrar documentación sobre el Lyceum en los diferentes archivos? 

Como ocurre con muchas instituciones anteriores a la guerra, una parte significativa de su documentación se ha extraviado y continúa perdida hasta el día de hoy. Ante esta situación uno de los objetivos principales del comisariado fue iniciar una investigación llevada a cabo por Carmen de la Guardia, asesora científica del centenario, yo misma y un equipo de archiveras de la Subdirección General de Archivos Estatales, con el fin de localizar documentación que pudiera encontrarse en los fondos públicos, pero también privados y familiares.  Estoy contenta con el resultado no ha sido fácil, pero creo que hemos localizado documentación muy relevante, a pesar de la dificultar. 

-Desde los márgenes: ¿Los familiares de las liceístas os han permitido consultar los archivos particulares? 

Sí, ha sido una labor titánica, pero que, una vez más, nos ha proporcionado grandes alegrías. Éramos muy conscientes de que una parte importante de nuestros esfuerzos debía centrarse en localizar a los descendientes de las socias, con la esperanza de que algunas familias conservaran documentación relacionada con el Lyceum Club. Y así ha sido. Por ejemplo, pudimos localizar la libreta de asociadas, un hallazgo emocionante, conservada por una de sus socias más ilustres, Pilar de Zubiaurre, así como un precioso carné de socia, acompañado de todos sus recibos de pago, que había conservado la familia de Concepción Magallanes.

-Desde los márgenes: ¿Se ha conseguido recuperar la nómina completa de las socias? ¿Cómo ha sido esa búsqueda detectivesca?

Gracias a la libreta de asociadas, conservada, como ya he mencionado, en el archivo familiar de Pilar de Zubiaurre, pudimos ampliar el censo de socias. Hasta entonces, se conocían alrededor de 420 nombres. El estudio de la libreta nos permitió incorporar 71 nombres nuevos, a los que se sumó una veintena más, localizados en las memorias de actividades del Comité del Libro del Ciego. Con toda esta información, actualizamos el censo, que hoy cuenta con un total de 513 socias. Sin embargo, hace poco encontramos en el archivo familiar de Rosario Lacy un recibo de pago de su hija, María Elorrieta Lacy, fechado en 1935 y con el número de socia 721. Este hallazgo nos indica que todavía quedan muchas socias por localizar e incorporar al censo.

Pero, más allá del censo también queremos reconstruir sus biografías, y esa tarea ha sido y sigue siendo muy complicada en muchos casos. A la dificultad de rastrear las trayectorias vitales de mujeres que, en su mayoría, no han dejado una huella documental fácil de localizar, se añade el hecho de que muchas socias aparecen registradas en la documentación de la época con los apellidos de sus maridos. Esto ha dificultado, en ocasiones, incluso la identificación de sus nombres de pila.

Debo decir, no obstante, que hemos contado, en algunos casos, con la ayuda de sus familiares como también de personas que disponían de información relevante en el marco de otras investigaciones. Todas estas colaboraciones han sido fundamentales para avanzar en la recuperación de sus historias. 

-Desde los márgenes: ¿Qué relato vertebra la exposición sobre el Lyceum del Fundación Ortega-Marañón, antigua Residencia de Señoritas?

La exposición se estructura en cinco ámbitos. Pionerasaborda la aparición de las primeras asociaciones feministas organizadas, que reclamaban el acceso de las mujeres a la educación, mejores condiciones laborales y el reconocimiento de sus derechos civiles. Nuestro Club presenta documentación relacionada con la fundación del Lyceum Club Femenino, su organización y su funcionamiento. Proyectos sociales y culturales, se centra en dos de las principales iniciativas impulsadas por sus socias: la Casa de los Niños y el Comité del Libro para el Ciego. Las socias, núcleo central de la exposición, reúne, a modo de mural, los nombres de las integrantes del Lyceum, acompañados de documentación relacionada con su vinculación con la asociación. Por último, Incautación, legado y memoria reconstruye las circunstancias en las que el Lyceum Club desapareció en 1939 y pone en valor la manera en que sus socias contribuyeron a mantener viva la memoria de la institución.

-Desde los márgenes: ¿Crees que después de la celebración de este centenario las generaciones más jóvenes tendrán un mayor conocimiento de esta institución? ¿Habéis notado interés en los institutos de enseñanza secundaria por los eventos que tenéis programados y por asistir a la exposición?

La programación del Centenario está teniendo una buena acogida, y quiero pensar que esto se debe al interés que despierta todo lo relacionado con la recuperación de la historia de las mujeres. Es una señal muy positiva que debe animarnos a seguir trabajando en nuevos proyectos que contribuyan a recuperar y reivindicar su legado desde todos los campos y disciplinas. Cuando se publique el proyecto educativo, espero que podamos empezar a trabajar con los centros educativos.

-Desde los márgenes: ¿Qué significación política y social tuvo para las mujeres de la Edad de Plata esta institución?

Yo creo que muchísima, y en gran medida ahí reside su relevancia. El Lyceum Club Femenino se fundó en 1926, durante la dictadura de Primo de Rivera, en un contexto en el que las mujeres todavía carecían de derechos fundamentales y su participación en la vida pública estaba muy limitada. Por eso, uno de los grandes objetivos de muchas de sus socias era avanzar hacia el reconocimiento de la ciudadanía plena de las mujeres. Y esa reivindicación tenía, indudablemente, una dimensión política y social. Considero que pensar que el Lyceum Club fue únicamente un espacio cultural y de sociabilidad es un error. Sin restar importancia a estas dos dimensiones, que fueron importantísimas a la hora de crear una red entre ellas, es también muy necesario reconocer esta institución como un espacio con una clara voluntad de transformación social. El hecho de que un grupo de mujeres decidiera organizarse de manera autónoma, crear un espacio propio y reivindicar su presencia en la vida pública suponía ya un cuestionamiento del orden establecido. El Lyceum fue, por tanto, un proyecto que buscaba ampliar los derechos, las oportunidades y la capacidad de participación de las mujeres en la sociedad de su tiempo.


Tania Ballo

Tània Balló Colell (Barcelona, 1977) es productora, directora de cine e investigadora cultural, especializada en documental, investigación y recuperación de la memoria de las mujeres. Estudió en el Centre d’Estudis Cinematogràfics de Catalunya (CECC) y cursó un posgrado en Documental, Investigación y Desarrollo en la Universidad de Nueva York. Entre sus primeros trabajos figuran 200 Km. (2003) y Entre el dictador y yo (2005). Ha desarrollado buena parte de su trayectoria en torno a la memoria cultural y democrática, y ha producido, dirigido o codirigido proyectos documentales como Las Sinsombrero (2015), Ocultas e impecables. Las Sinsombrero 2 (2018), Las exiliadas (2020) para RTVE. En 2026 es nombrada comisaria del centenario del Lyceum Club Femenino, proyecto impulsado por el Ministerio de Cultura, para conmemorar los 100 años de la fundación de este espacio plural con un marcado compromiso de alcanzar la ciudadanía de las mujeres españolas.